¿Sabes lo que la creatividad puede hacer por tu futuro? 5 formas de entrenar tu lado creativo

¿Cuánto papel higiénico sería necesario para envolver el Empire State? ¿Cuántas vacas hay en Canadá? ¿En qué nadarías más rápido, en agua o en sirope? Lo creas o no, estas son preguntas reales de las entrevistas de trabajo que realizan empresas como Google o Facebook. ¿Su objetivo? Medir la que seguramente es la capacidad que más demandan las empresas más punteras en sus futuros empleados: la creatividad.

La creatividad es la capacidad de inventar y crear. Es la que consigue que pensemos de manera diferente al resto, veamos más allá de lo evidente e imaginemos soluciones innovadoras a los problemas que se nos plantean. Sin duda, es una habilidad fundamental en un mundo en continua evolución y transformación. Solemos asociar la creatividad exclusivamente al campo de las artes. Generalmente llamamos creativas a personas que tienen especial talento para dibujar, que tocan algún instrumento musical o se mueven con soltura encima de un escenario. Pero la creatividad no sólo está en las artes, está en todo lo que hacemos en nuestro día a día. Todo lo que se puede hacer de una manera diferente a la habitual y todo lo que se puede mejorar necesita a alguien creativo detrás a quien se le encienda la bombilla.

Los gurús del mercado laboral futuro auguran que “todos los empleos que no requieran creatividad van a desaparecer”. Cualquier trabajo mecánico, repetitivo o puramente lógico que pueda realizar una máquina está llamado a la extinción. De hecho este proceso ya está en marcha, las cajas de autocobro en grandes tiendas son una prueba de ello. La llaman la cuarta revolución industrial, la revolución de los robots que sustituirán a las personas en el 12% de los puestos de trabajo que existen hoy según la OCDE. No podemos competir con las máquinas cuando se trata de seguir al pie de la letra una serie de instrucciones. Sin embargo, no se puede programar un robot para que sea creativo. Esa es una capacidad exclusiva nuestra.

Las empresas son cada vez más conscientes de los beneficios de contar con profesionales que sean innovadores, además de tener los conocimientos y habilidades específicos. Por eso no sólo buscan a los candidatos más creativos en sus entrevistas sino que se aseguran de que esa creatividad se siga entrenando y fomentando en el entorno laboral. Esto explica que nos encontremos en las oficinas más innovadoras salas de juegos con futbolín o mesas de ping-pong, toboganes para bajar de una planta a otra, hamacas y asientos con todo tipo de formas y colores… Este tipo de espacios que nos invitan a movernos, a jugar y a mantener la mente activa son un estímulo creativo bestial.

Por desgracia, nuestro sistema educativo fue diseñado cuando el objetivo era que fuéramos todos igual de conformistas y dóciles. Durante toda nuestra vida escolar nos han premiado por ser obedientes y nos han castigado por salirnos de la línea. “Tras 20 años de educación en cinco niveles que consisten en formarnos para unas fábricas y oficinas que ya no existen, nadie es innovador” se lamenta Ken Robinson.

La buena noticia es que, aunque nuestra creatividad no haya tenido espacio para desarrollarse en la escuela, es una capacidad innata y siempre podemos volver a ponerla en funcionamiento. “La creatividad se aprende igual que se aprende a leer” asegura Ken Robinson. Todos somos creativos y todos podemos serlo aún más si entrenamos esta habilidad.

5 formas de entrenar tu creatividad desde YA

1. Explora. Busca una manera diferente de hacer las cosas que haces cada día, siempre igual. Toma un camino diferente para ir a clase, visita algún sitio que no conozcas, habla con alguien diferente, prueba un restaurante nuevo… En definitiva, sal de tu zona de confort.

2. ¡Muévete! El ejercicio físico es un estímulo natural para la mente y por tanto para la creatividad. Al mover nuestro cuerpo también nuestro cerebro se activa consiguiendo que se nos ocurran nuevas ideas. Si no eres muy deportista, simplemente prueba a salir a caminar, incluso sentarte o tumbarte en algún sitio inusual. Mirar desde un punto de vista diferente te ayudará a hacer nuevas conexiones.

3. Equivócate. Acepta tus equivocaciones sin castigarte. Los errores son oportunidades para que surjan nuevas ideas. De hecho, algunos de los inventos más innovadores son el resultado de un afortunado accidente, como por ejemplo el post-it.

4. Dibuja. Aunque la creatividad no sólo tiene que ver con las artes, estas nos pueden servir de entrenamiento. Llena una hoja de círculos separados unos de otros. Después, dibuja todas las cosas que se te ocurran que puedan contener una forma circular. Por ejemplo: una cara, un sol, un reloj, un coche… Intenta dibujar algo totalmente diferente en cada círculo. Puedes repetir este ejercicio con otras formas como un cuadrado o un triángulo.

5. Test de los usos alternativos. Ponte a prueba. Escribe en 2 minutos una lista con todos los usos alternativos que se te ocurran para un objeto cotidiano, como por ejemplo, un clip.

Ana Alonso

Diseñadora de espacios y experiencias educativas

@Anuskakatiuska